Viaja con Temática – Río Dulce, una experiencia caribeña y exótica en Guatemala

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Por Temática

Río Dulce, ubicado en el departamento de Izabal, Guatemala, es una bella corriente de agua ubicada entre el Lago de Izabal y la Bahía de Amatique. Un destino turístico en el Caribe nacional que propone experiencias extremas, relajantes y sobre todo, de contacto con nuestra fauna y naturaleza tropical.

El viaje puede comenzar en el Cañón de Río Dulce (una separación de montañas que enmarcan a la corriente y cuyo origen se considera fue a causa de un gran movimiento telúrico) al principio del río, en el cual se puede apreciar una panorámica de esta creación natural rodeada de vegetación tropical y la danza de singulares aves marinas que se convierten en un encanto poco visto en el resto de Guatemala.

Características
Estas aguas que desembocan en el Mar Caribe se introducen en una enorme y bella grieta de rocas grandes y calizas, como primitivas, de 150 metros de altura y que ocultan por completo la luz del fuerte sol de Izabal. En este punto el viaje del agua logra una anchura de 200 metros por 50 de profundidad.

Camino al Biotopo Protegido Chocón Machacas
Río Dulce también sirve de vía para llegar al Biotopo Chocón Machacas (También se puede viajar desde Livingston o Puerto barrios, siempre por vía acuática), que es una reserva natural protegida ubicada en el Parque Nacional Río Dulce. Es un área densamente boscosa y cuyo principal atractivo es la experiencia que propone con el manatí del Caribe, una especie en peligro de extinción que utiliza el río como un corredor. Estos animales viajan la mayor parte del año desde el Lago de Izabal hasta el mar.

En él también se pueden encontrar aves de peculiares características como el Rey Zope, de fino plumaje y pico multicolor, mamíferos inteligentes y amigables con el humano, como las nutrias, diversidad de animales rastreros y peces de varias formas y tamaños. Además se puede apreciar alrededor de 350 especies de aves, 44 de anfibios, 87 de reptiles, y 128 de mamíferos, (entre los cuales se encuentran 39 de murciélagos) y ejemplares exóticos, como el cocodrilo aguja.

Rumbo al Castillo de San Felipe de Lara
Ubicado en la embocadura de Río Dulce, el Castillo de San Felipe de Lara es una fortaleza construida en tiempos de la colonia en el que se podrá experimentar una vista al pasado donde había que defenderse de los piratas, pues se pueden apreciar diecisiete cañones de hierro y dos de bronce, aparte de la riqueza histórica de su construcción. El castillo está desde el 2002 en la lista tentativa del Patrimonio de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Puente Río Dulce
Sobre la corriente se encuentra el puente más largo del país. Con una altura de 45 metros y una longitud de 900, ofrece un panorama espectacular del fenómeno que desemboca en el Caribe. Su función es la de servir como conexión entre Izabal y Petén. Es considerado una de las construcciones más grandes de Centroamérica.

En un principio, el puente fue construido para mejorar el comercio y la industria, hoy se considera un avance entre la comunidad de Izabal, pues muchos lo visitan con finalidad turística ya que permite otra opción para quienes no desean cruzar el río.

Hoy, el puente es requerido por propios y extranjeros para experimentar aventuras extremas, pues en él se realizan actividades como el salto en bungee.

Finca El Paraíso
A tan solo 35 minutos del Puente Río Dulce se encuentra Finca El Paraíso, que cuenta con una catarata de agua caliente que se llega a mezclar con el agua fría del Río San Antonio. Su nombre se deriva del contacto con vida silvestre y flora abundante.

Se convierte en un lugar único en Guatemala debido a que por allí pasa la falla geológica de Polochic, que hace que el calor de la tierra salga por el agua. El sitio es recomendado luego de visitar el Castillo de San Felipe, ya que su carretera conduce a este destino. Es una buena opción para conocer el paisaje bananero propio de la región y descubrir la palma africana.

La ciudad de Río Dulce se convierte en un punto popular ya que sirve de escala para embarcaciones que navegan hacia el Mar Caribe. Se recomienda recorrerla a pie hasta llegar a los destinos naturales donde se pueden dar paseos por bote, disfrutar de aguas termales y disfrutar la belleza del verde, para finalmente, terminar el viaje en el puerto de Livingston.

Para visitarlo es aconsejado viajar en autobuses que salen de la ciudad de Guatemala. También hay opciones desde Flores, Petén o la ciudad de Antigua. Hay servicio directo saliendo de la ciudad de Cobán o desde el puerto.

Toda esta aventura se engloba dentro del Parque Nacional Río dulce: 13 mil hectáreas cuadradas de extensión. Es una Área Protegida de Guatemala desde 1955, en él conviven las culturas quechí, garífuna y ladina.

Luego de visitar Río Dulce, se recomienda seguir la travesía al yacimiento arqueológico de Quiriguá o descubrir el esplendor de la civilización maya en Petén.

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