Don José, un restaurante que, icónicamente, forma parte de nuestra historia

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Por José J. Guzmán

Innovación con tradición, buen servicio y un punto donde alimentar los buenos recuerdos que forman parte del imaginario del comensal quetzalteco. Así es la figura que se forma cuando se piensa en Café y Helados Don José, el icónico restaurante de la 14 avenida en la zona 3 altense, que más allá de sus 29 nueve años de solidez, representa ya parte de la historia tangible de la ciudad.

Don José elabora una cocina creativa y que deja al comensal con el buen sabor de boca de quien se sabe satisfecho y en casa. Especializado en comida quetzalteca e italiana, la idea sigue a la vanguardia con la llegada del desarrollo y la inversión extranjera. Su dueña, Belarmina Aiddé Pérez de Tzul, comenta desde una de las mesas del amplio lugar que aquel inicio en septiembre de 1989 fue el giro que su vida necesitaba para salir adelante. ¡Y de qué forma! Una idea a la que ninguno le apostaba y que, de no ser por su aventura empresarial, quizá hubiera tardado décadas en llegar: vender helados Sarita. Ella fue la primera que trajo el sabor y la variedad. El resto es historia, hoy decenas de tiendas trabajan en la ciudad, pero la principal y la más significativa sigue siendo la ubicada en el 4-76 de aquella zona.

El motivo para emprender llegó con el entonces pequeño José, su primer hijo, quien ahora ya cuenta 30 años en su pastel. La necesidad de superarse como madre soltera, pero bendecida con una familia numerosa, le hizo apostar por una venta de helados que marcaría un antes y un después del comercio de este alimento en la ciudad. “Recuerdo que un día antes de inaugurar la tienda estábamos arreglando el local. El camión que traía los helados desde Escuintla vino de madrugada. Por aquellas horas de ilusión pasó mi primer cliente, un señor que sufría la goma y necesitaba urgentemente un helado. En ese entonces valían 95 centavos, le di de cambio 5. Guardo hasta el día de hoy aquel quetzal que marcó el inicio de mi aventura”, explica Aiddé.

Proviene de Huehuetenango, pero radicó desde temprana edad en Quetzaltenango. Aquí tuvo dos hijos más Andrés y Daniel quienes fieles a la tradición familiar comenzada por sus abuelos, se preparan para expandir la idea gastronómica. “Fueron mis padres quienes me entusiasmaron a dedicarme al arte culinario, aunque ellos nunca tuvieron un restaurante, estaba latente en sus enseñanzas que yo emprendiera con un negocio de este tipo”, comenta la fundadora.

Don José pronto fue una pequeña cafetería dentro de la heladería. La gran demanda de aquella idea, donde se hacía cola para adquirir los refrescantes productos y las meriendas, tuvo que expandirse hasta alcanzar la dimensión que hoy tiene, tres locales, una esquina completa donde se puede atender a cien comensales simultáneamente y que ofrece pastas, pizzas, vinos, enchiladas, chiles rellenos, quesadillas y platos típicos.

Sin embargo, dos años después el destino forjado con disciplina y entrega propuso una aventura muy singular con la que todo altense se siente identificado: una pizzería en el centro de la ciudad que al probar de sus platos emerge de ellos el recuerdo a familia, buenos momentos y orgullo. Su nombre es Giuseppe’s Gourmet Pizza, sabor que también se puede disfrutar en Huehuetenango.

Aiddé nunca imaginó que aquello hoy forma parte de todos nosotros. Indica que fue el buen servicio y el tiempo los que hicieron que estas dos marcas quedaran tan impregnadas en el ADN altense que no reconocerlas es prácticamente imposible.

“Mi propósito principal siempre fue darle a mi querido hijo una noble vida, por eso elegí este nombre para ambos restaurantes, porque Giuseppe significa José en italiano y por eso traje a Quetzaltenango una marca de helados de calidad. Hoy, años después, tomando en cuenta el crecimiento del núcleo de mi familia y el apoyo de mi esposo Raúl Tzul y mis hijos, hemos logrado mantener Don José con buena acreditación”, comenta Aiddé, quien asegura, que el gran proyecto de su vida no termina aquí, sino que está listo para florecer a través del legado que le deja a su familia. Ya se cocinan planes para una futura expansión. Será de darle tiempo al tiempo y que sorprendan a los vecinos de la ciudad.

Helados Don José está abierto de 11 a 21.30 horas. El horario nocturno ha sido parte de los mecanismos del éxito, pues propone un establecimiento agradable y tranquilo para conversar con los amigos y colegas al final de la jornada mientras se degusta del sabor tradicional de la pizza creada por Aiddé a partir de ideas pulidas con el paso del tiempo.

“Afortunadamente el éxito llegó a nuestras puertas, pero es gracias a que le damos prioridad a nuestro lema que indica usar productos frescos, de alta calidad y 100 por ciento naturales. Nuestros ingredientes, importados, son cuidadosamente seleccionados para darle gusto al paladar más exigente”, finaliza Aiddé.

Tanto Don José como Giuseppe’s Gourmet Pizza, son marcas quetzaltecas que nadie puede dejar pasar, si es que buen sabor se busca en los momentos especiales de la vida.

 

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